Incluye: Bomba de calor aerotérmica (unidad exterior y unidad interior), depósito de agua caliente sanitaria, depósito de inercia cuando lo requiere el sistema, valvulería de tres vías, vaso de expansión, grupo de impulsión, conexiones eléctricas e hidráulicas básicas, mano de obra de instalador autorizado RITE, puesta en marcha y certificado RITE de la instalación.
No incluye: Instalación de suelo radiante nuevo, ampliación de potencia contratada o paso de monofásico a trifásico, retirada de caldera antigua o de depósito de gasóleo enterrado, obra civil para reubicar la unidad exterior, certificado de eficiencia energética posterior, mantenimiento RITE anual ni accesorios de control inteligente avanzados.
Plazo orientativo: Entre tres y cinco días laborables para una sustitución estándar en vivienda residencial. Las instalaciones que incluyen suelo radiante de obra pueden extenderse a dos o tres semanas.
Garantía: Dos años legales sobre el equipo y dos años sobre la instalación. Los fabricantes de referencia con servicio técnico oficial en España ofrecen extensiones de cinco a siete años en el equipo cuando la instalación la firma un instalador autorizado y se contrata el mantenimiento RITE anual.
Precios orientativos no vinculantes. Para tu vivienda concreta, utiliza la calculadora de aerotermia o solicita presupuestos a instaladores verificados de tu provincia.
Precios de aerotermia en 2026 de un vistazo
En 2026, instalar un sistema de aerotermia completo en España (calefacción + agua caliente sanitaria, IVA incluido) cuesta entre 6.500 € y 24.000 €, dependiendo del tamaño de la vivienda, del sistema de emisión escogido y de si se trata de una sustitución o de una instalación nueva. La siguiente tabla resume los rangos cruzados a partir de marketplaces de presupuestos reales, fabricantes oficiales y precios públicos de instalador.
Vivienda
Potencia equipo
Mínimo
Precio medio
Máximo
€/kW orientativo
Piso 70-80 m²
5–6 kW
6.500 €
8.000 €
9.500 €
1.300–1.600 €/kW
Piso 90-100 m²
6–8 kW
8.000 €
10.000 €
12.500 €
1.250–1.500 €/kW
Casa 120-150 m²
8–12 kW
10.000 €
12.500 €
15.500 €
1.150–1.350 €/kW
Casa 200 m²
12–16 kW
13.000 €
16.000 €
19.500 €
1.050–1.250 €/kW
Chalet 250-300 m²
14–20 kW
16.500 €
20.000 €
24.000 €
950–1.200 €/kW
Los rangos anteriores cubren una instalación residencial estándar con bomba de calor aire-agua, depósito de ACS y mano de obra de un instalador autorizado RITE, asumiendo que se aprovechan los emisores existentes (radiadores). Estos importes son orientativos y no constituyen un presupuesto vinculante. Te recomendamos solicitar al menos tres presupuestos a instaladores verificados de tu provincia y usar nuestra calculadora de aerotermia para afinar la potencia y el coste estimado para tu vivienda concreta.
Por qué esta guía es distinta
Si has buscado aerotermia precio en Google esta semana, ya habrás visto el mismo patrón: nueve de cada diez resultados son instaladores que venden equipos o paquetes propios, y un par son marketplaces que devuelven rangos amplios sin matices. Es lógico que el contenido tenga un sesgo: cuando un instalador escribe sobre precios, es complicado que reconozca cuándo su producto no es la mejor opción para ti, o que admita que el mismo equipo puede costar 9.000 € en una empresa y 14.000 € en otra sin que ninguna de las dos te esté engañando.
Aerotermia.com es un portal vertical agnóstico. No vendemos equipos, no instalamos, no representamos a ninguna marca. Vivimos de poner en contacto a personas con presupuestos reales con instaladores verificados de su zona. Eso significa que nuestro interés editorial es exactamente el tuyo: que llegues a pedir presupuesto sabiendo qué es razonable, qué no lo es, qué partidas son negociables, qué ayudas reales puedes pedir y qué señales deben hacerte desconfiar antes de firmar.
Nuestro equipo editorial ha cruzado precios de cinco fuentes independientes (marketplaces de presupuestos cerrados, ingenierías especializadas, fabricantes oficiales y proyectos publicados por las grandes plataformas instaladoras) para construir las tablas que verás a continuación. Hemos verificado las ayudas autonómicas vigentes una a una, las dotaciones publicadas en el BOE y los plazos reales de cada convocatoria. Para los datos técnicos sobre rendimiento (SCOP, COP) y sobre los certificados de ahorro energético (CAEs), nos hemos apoyado en el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) y en el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios.
En esta guía explicamos primero los precios por superficie y por escenario; después desmontamos las cuatro tipologías de instalación que más confunden al consumidor; presentamos seis presupuestos-tipo concretos para que encuentres el tuyo; abordamos por qué se producen presupuestos tan dispares para el mismo proyecto y cómo identificarlos; ofrecemos los precios por provincia con multiplicadores de mercado; y cerramos con las ayudas vigentes, el coste de no actuar y un caso real de presupuesto bueno frente a presupuesto engañoso.
Precio según el tipo de instalación
La superficie de la vivienda es solo una de las variables del precio. La diferencia mayor la marca qué quieres que haga la aerotermia y desde dónde partes. Una instalación que solo produce agua caliente sanitaria parte de menos de 3.500 €. Una instalación completa con calefacción, refrigeración, ACS y suelo radiante nuevo en una vivienda de 200 m² puede acercarse a los 25.000 €. Son dos proyectos completamente distintos, pero ambos se llaman aerotermia en el lenguaje del mercado.
Tipo de instalación
Vivienda referencia
Mínimo
Máximo
Solo ACS (aerotermo compacto)
Independiente del tamaño
1.800 €
3.500 €
Calefacción + ACS, manteniendo radiadores
100-150 m²
8.500 €
13.000 €
Calefacción + ACS, con radiadores baja temperatura nuevos
100-150 m²
10.500 €
16.000 €
Calefacción + refrigeración + ACS, fancoils
100-150 m²
11.500 €
17.500 €
Calefacción + ACS + suelo radiante nuevo en obra
100-150 m²
14.000 €
21.000 €
Sistema completo + suelo radiante + refrigeración
150-200 m²
17.000 €
24.500 €
Aerotermia para piscina (climatización del vaso)
30-60 m³ vaso
4.500 €
9.500 €
Aerotermia industrial / terciaria
Local 200 m²
12.000 €
20.000 €
La distinción más importante para tu bolsillo es sustitución frente a instalación nueva. Si vas a sustituir una caldera de gas natural o gasóleo en una vivienda que ya tiene radiadores y red hidráulica funcional, partes de una base mucho más económica: el instalador retira el equipo antiguo, conecta la bomba de calor a la instalación existente y, en muchos casos, los radiadores actuales pueden seguir funcionando si la temperatura de impulsión del nuevo sistema lo permite. Una sustitución bien dimensionada en una vivienda de 100 m² ronda los 8.500-10.500 €.
En cambio, si estás construyendo una vivienda nueva o haciendo una reforma integral, integrar la aerotermia desde cero suele ser más caro en la inversión inicial (suelo radiante, depósitos, valvulería completa), pero ofrece la máxima eficiencia operativa. El SCOP (rendimiento estacional) de una bomba de calor con suelo radiante puede superar 4,5 mientras que con radiadores de alta temperatura apenas alcanza 2,5–3, lo que se traduce en facturas eléctricas notablemente menores año tras año.
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Cuatro escenarios de instalación que cambian radicalmente el precio
Sustitución directa con radiadores existentes
El escenario más económico. Para viviendas de 80-150 m² con radiadores en buen estado y caldera de gas a sustituir. Coste típico: 8.500–11.500 €. El instalador conecta la bomba de calor al circuito hidráulico existente. Funciona si los radiadores son sobredimensionados o si el aislamiento permite trabajar con temperaturas de impulsión moderadas.
Cambio a radiadores de baja temperatura
Para viviendas con radiadores antiguos infradimensionados. Se sustituyen por radiadores de baja temperatura más grandes, que permiten al sistema trabajar a 35-45 °C en lugar de 70 °C. Coste típico: 11.500–15.500 €. Mejora notablemente la eficiencia y el confort, sin la obra de un suelo radiante.
Instalación completa con suelo radiante en obra
La opción más eficiente y cara en inversión inicial. Indicada en obra nueva o reforma integral. Coste típico: 15.000–22.000 € según superficie. El suelo radiante cuesta entre 50 y 80 €/m² adicionales, pero permite trabajar con SCOP cercano a 4,5 y ofrece climatización homogénea y silenciosa.
Aerotermia + fotovoltaica + suelo radiante
La inversión más alta y la rentabilidad más rápida. Coste típico: 22.000–32.000 € según superficie y potencia fotovoltaica instalada. Convierte la vivienda en cuasi-autoconsumida en climatización: el sol alimenta a la bomba de calor durante las horas centrales del día, reduciendo a casi cero el coste eléctrico operativo.
Cuánto cuesta tu caso: seis presupuestos-tipo
Cada vivienda tiene su propio presupuesto, pero la mayoría de los proyectos reales caen en una de las seis tipologías siguientes. Si reconoces tu situación, los rangos te servirán para validar si los presupuestos que recibirás están en mercado.
Caso 1 — Piso de 80 m² en zona urbana, sustitución de caldera de gas natural. Equipo monobloc compacto de 5-6 kW, depósito ACS de 180 litros, conservación de los radiadores actuales adaptados a baja temperatura cuando es posible. Algunos edificios exigen tramitar el permiso de la comunidad para ubicar la unidad exterior. Rango total realista: 7.500–10.500 €.
Caso 2 — Casa de 150 m² con calefacción de gasóleo a sustituir. Equipo bibloc split de 9-11 kW, depósito ACS de 200-300 litros, depósito de inercia de 100-150 litros, mantenimiento de los radiadores existentes y retirada del depósito de gasóleo y de la caldera antigua. Rango total realista: 11.500–15.500 €. Es el escenario donde los CAEs por sustitución de gasóleo son máximos: hasta 2.500 € de descuento directo en factura.
Caso 3 — Chalet de 250 m² con calefacción eléctrica a aerotermia + fotovoltaica. Equipo bibloc de 14-16 kW, depósito ACS de 300-500 litros, instalación fotovoltaica de 4-6 kWp en cubierta, suelo radiante existente o radiadores adaptados. Rango total realista del paquete completo: 22.000–32.000 €. Es la inversión más alta y, paradójicamente, la que se amortiza más rápido (5-7 años) por el ahorro frente a calefacción eléctrica directa.
Caso 4 — Vivienda nueva de 120 m² con aerotermia desde proyecto. Equipo bibloc de 8 kW, depósito ACS, suelo radiante en toda la planta, fancoils en dormitorios para refrigeración. Rango total realista: 14.000–18.500 €. La aerotermia desde proyecto es siempre más eficiente que adaptarla a una vivienda existente y suele cumplir con holgura las exigencias del CTE para edificios nuevos.
Caso 5 — Aerotermia para piscina particular de 35 m³. Bomba de calor aire-agua específica para climatización del vaso (8-12 kW térmicos), conexión al sistema de filtración existente, by-pass automático y termostato. No incluye cubierta isotérmica. Rango total realista: 5.500–9.500 €. Permite ampliar la temporada de baño de cuatro a ocho meses con un coste operativo inferior al de una caldera de gas para piscina.
Caso 6 — Local comercial o terciario de 200 m² (oficinas, restaurante, comercio). Aerotermia aire-agua de 14-20 kW con fancoils para climatización (frío y calor) y producción de ACS si aplica. Rango total realista: 12.000–20.000 €. En sector terciario, el dimensionamiento es más sensible al uso real (carga interna por personas, equipos, iluminación) que a los metros cuadrados.
Por qué un mismo proyecto recibe presupuestos de 8.000 € y de 14.000 €
Cuando pides tres presupuestos para una misma vivienda, lo habitual no es que coincidan. La diferencia entre el más barato y el más caro suele ser del 50-70 %, y eso desconcierta a la mayoría de los consumidores. La explicación no es que uno te esté engañando y otro sea honesto: hay cinco variables técnicas y comerciales que justifican esa horquilla, y conviene entenderlas antes de firmar.
Marca, modelo y servicio técnico oficial del equipo. No todas las bombas de calor de 11 kW cuestan lo mismo. Una unidad de fabricante referencia con red de servicio técnico oficial en España (Daikin Altherma, Mitsubishi Ecodan, Saunier Duval Genia Air, Vaillant aroTHERM, Panasonic Aquarea, LG Therma V, Bosch Compress, Baxi PBM-i, Ariston Nimbus o equivalente) puede costar entre 1.500 y 3.000 € más en compra que una marca menor o un fabricante OEM importado. La diferencia se justifica en la disponibilidad de repuestos durante 10-15 años, la cobertura de garantía y el soporte técnico cualificado en caso de avería. Si te ahorras 800 € en la marca y a los tres años una placa electrónica fallida cuesta 1.400 € en lugar de 600 €, no has ahorrado.
Dimensionamiento del equipo. Una bomba de calor mal dimensionada (sobredimensionada o infradimensionada) consume hasta un 30 % más de electricidad y reduce su vida útil. Un instalador serio realiza un cálculo de cargas térmicas previo —considerando aislamiento, orientación, número de habitantes, demanda de ACS, zona climática— y ajusta la potencia. Un presupuesto rápido suele aplicar reglas vagas tipo "1 kW por cada 10 m²", lo que en una vivienda mal aislada significa quedarse corto en invierno y, en una bien aislada, malgastar inversión y consumo.
Sistema de emisión incluido o excluido. Lo que para un instalador entra en el precio (radiadores nuevos, cambio de tuberías de distribución, válvulas termostáticas, kit de control inteligente) puede no entrar en el de otro. La línea más fina del presupuesto es esta. Si comparas dos presupuestos sin desglose y uno es 3.000 € más caro pero incluye seis radiadores nuevos de baja temperatura y un kit de control wifi, no es más caro: es equivalente y más completo.
Alcance del servicio. Algunos instaladores presupuestan solo el equipo más la conexión, dejando fuera la retirada del depósito de gasóleo, la adaptación del cuadro eléctrico si la vivienda es monofásica y el equipo requiere trifásica, la base antivibración para la unidad exterior, los trámites de gestión de la deducción del IRPF y de las ayudas autonómicas, o el certificado de eficiencia energética posterior obligatorio para acceder a las ayudas. Estas partidas, sumadas, pueden suponer 1.500-3.500 € adicionales que aparecen después.
Cualificación técnica del instalador. Un instalador con habilitación RITE, certificado por el fabricante para la marca instalada y con seguro de responsabilidad civil es más caro pero te asegura una instalación firmada por técnico competente, los certificados oficiales que necesitas para las deducciones y un interlocutor legal en caso de problema. Un instalador sin esas credenciales puede ser tentador en el corto plazo y un problema serio si la instalación falla, si Hacienda te requiere documentación o si el seguro del hogar tiene que cubrir un siniestro relacionado.
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Precio de la aerotermia por provincia
El equipo de aerotermia cuesta lo mismo en Madrid que en Sevilla, pero la mano de obra, la disponibilidad de instaladores cualificados y los costes logísticos no. Por eso, el mismo proyecto puede tener precios distintos según la provincia. Los multiplicadores siguientes son orientativos y reflejan el coste relativo de instalación en cada zona, basados en datos de mercado cruzados con presupuestos cerrados publicados por marketplaces y plataformas especializadas.
Los importes de la tabla corresponden a una vivienda de referencia de 120-150 m² con sustitución de caldera por aerotermia más ACS. Para tu superficie y proyecto concretos, ajusta proporcionalmente sobre los rangos de la primera tabla de esta guía.
Factores que determinan el precio final
Más allá de la superficie y la provincia, hay siete factores técnicos que mueven el presupuesto en una u otra dirección y que conviene conocer antes de comparar ofertas. La demanda térmica de la vivienda es el primero: dos casas de 150 m² pueden necesitar bombas de calor de 8 kW o de 14 kW según su aislamiento, su orientación y la zona climática del CTE. Una vivienda en zona climática D2 o E1 (interior peninsular con inviernos fríos) requiere más potencia que la misma vivienda en zona B3 o C2 (costa mediterránea).
El sistema de emisión, ya sea radiadores existentes, radiadores de baja temperatura, fancoils o suelo radiante, determina la temperatura de impulsión del agua y, por lo tanto, el rendimiento real del equipo. Cuanto más baja sea la temperatura de impulsión (suelo radiante a 35 °C frente a radiadores convencionales a 65-70 °C), mayor SCOP y menor consumo eléctrico. Adaptar el sistema de emisión a la aerotermia, cuando es posible, es la decisión que más impacta en la factura eléctrica futura.
La tipología del equipo marca otra diferencia importante. La aerotermia monobloc concentra todo en la unidad exterior y solo entra agua a la vivienda; es más sencilla de instalar pero ocupa más espacio fuera. La bibloc (split) separa unidad interior y exterior con líneas de refrigerante, ofrece más flexibilidad y es la solución más extendida en sustituciones. Las versiones de alta temperatura permiten trabajar con radiadores convencionales sin cambios; cuestan entre 800 y 2.000 € más que un equipo equivalente de baja temperatura. Las nuevas generaciones con refrigerante R-290 (propano) ofrecen mejor rendimiento a temperaturas extremas y cumplen sobradamente la normativa europea de gases fluorados, pero su precio aún está por encima de los R-32.
El dimensionamiento exacto debe ser fruto de un cálculo de cargas térmicas, no de una regla rápida. Una bomba de calor sobredimensionada arranca y para constantemente, lo que reduce su SCOP real y acorta la vida del compresor. Una bomba infradimensionada trabaja al máximo en los días fríos, recurre a la resistencia eléctrica de apoyo y dispara la factura. Un instalador serio dedicará al menos una hora a calcular las cargas antes de proponer una potencia.
La ubicación de la unidad exterior condiciona partidas que no siempre se ven en los presupuestos baratos: bases antivibración, soportes murales reforzados, distancia de tuberías de refrigerante (en bibloc cada metro adicional encarece el cargado de gas), permiso de la comunidad de propietarios en pisos y, en algunos municipios, autorización del ayuntamiento para fachadas protegidas.
La instalación eléctrica existente es un factor a verificar antes de presupuestar. Una vivienda con suministro monofásico de 4,6 kW puede no admitir directamente una bomba de calor de 12 kW, lo que obligaría a contratar más potencia o, en casos extremos, pasar a trifásica. Esa adaptación puede sumar entre 800 y 2.500 € al presupuesto final.
Por último, la complejidad de la obra civil —retirada del depósito de gasóleo, demolición parcial de tabiques para suelo radiante, acceso restringido para subir el equipo a una azotea, paso de tuberías por patios comunitarios— puede añadir partidas que un presupuesto rápido omite y que aparecen como "extras" durante la ejecución. Pedir desde el principio un presupuesto desglosado y firmado mitiga ese riesgo.
Tipos de aerotermia y rangos de precio
Bajo el paraguas aerotermia conviven varias tecnologías con precios y aplicaciones distintas. Conviene distinguirlas para no comparar peras con manzanas.
La aerotermia aire-agua para calefacción y ACS es la solución dominante en vivienda residencial: una bomba de calor que genera agua a 35-65 °C para alimentar emisores hidráulicos (radiadores, suelo radiante o fancoils) y un depósito de agua caliente sanitaria. Es lo que asume cualquier presupuesto cuando hablamos de aerotermia sin más adjetivos. Rango: 8.000-22.000 € para vivienda 80-250 m². Marcas de referencia con servicio técnico oficial extendido en España: Daikin Altherma serie 3, Mitsubishi Ecodan Hydrobox, Saunier Duval Genia Air Max, Vaillant aroTHERM plus, Panasonic Aquarea L Generation, LG Therma V Monobloc y Split, Bosch Compress 7000i AW, Baxi PBM-i, Ariston Nimbus Pocket, Haier Super Aqua, Hitachi Yutaki S, Fujitsu Waterstage, Ferroli Omnia y Hisense Hi-Therma. La elección depende de la demanda, la zona climática y la disponibilidad local de servicio técnico. Consulta nuestro comparador en marcas de aerotermia para fichas técnicas detalladas de cada fabricante.
La aerotermia aire-aire es lo que comúnmente se llama bomba de calor por conductos o multisplit: el calor se transmite directamente al aire interior sin circuito hidráulico. Ofrece climatización (frío y calor) pero no produce ACS de forma autónoma; es la solución de aire acondicionado evolucionada y es notablemente más barata: una instalación multisplit por conductos para 100 m² ronda los 5.500-9.000 €. No accede a las mismas ayudas que la aerotermia aire-agua porque su rendimiento estacional es generalmente menor, aunque las versiones más eficientes lo igualan en climas suaves.
La aerotermia solo para ACS, también llamada aerotermo o bomba de calor para ACS, es un equipo compacto que sustituye al termo eléctrico tradicional: usa el aire del cuarto trastero o garaje para calentar el agua de un depósito de 150-300 litros con un consumo eléctrico hasta tres veces inferior al de un termo. Coste típico: 1.800-3.500 € instalado. Es la inversión más rentable y rápida cuando la calefacción ya está resuelta o no es prioritaria.
La aerotermia para piscinas utiliza una bomba de calor específica (con intercambiador de titanio resistente al cloro y, idealmente, función desumidificación si la piscina es cubierta) para climatizar el vaso. La potencia se dimensiona en función del volumen de agua, la temperatura objetivo y la ubicación geográfica. Coste: 4.500-9.500 € para piscinas particulares de 30-60 m³. La amortización frente a una caldera de gas para piscina suele rondar los 4-6 años por el menor consumo operativo.
La aerotermia industrial y para sector terciario (oficinas, comercio, restauración, hostelería, naves industriales con demanda térmica significativa) trabaja con potencias que van de 30 kW a varios cientos de kW por equipo, con instalaciones modulares en cascada. Se calcula habitualmente en €/kW térmico instalado: 800-1.200 €/kW para gama media, hasta 1.800 €/kW en aplicaciones de alta temperatura para procesos industriales. Las ayudas Next Generation y los programas autonómicos de eficiencia energética para empresas elevan la cuantía base hasta 650 €/kW (frente a los 500 €/kW residenciales) con techo de 3.900 € por instalación.
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Las cuatro grandes partidas de un presupuesto serio
Bomba de calor (60-65 %)
Unidad exterior + interior + accesorios de instalación. 7.500-8.000 € en vivienda de 150 m². La marca, la potencia, el refrigerante (R-32 o R-290) y la generación tecnológica explican casi toda la diferencia entre presupuestos. Pide siempre marca y modelo concretos, no "una bomba de calor de 11 kW".
Acumuladores ACS e inercia (15-18 %)
Depósito ACS de 200-300 litros + depósito de inercia de 100-150 litros. 2.000 € aproximados. El depósito de inercia es opcional según el equipo, pero estabiliza el funcionamiento en sistemas con poco volumen de agua y prolonga la vida del compresor.
Mano de obra y puesta en marcha (12-15 %)
Técnicos instaladores conectando una bomba de calor aerotérmica.
Tres a cinco días de trabajo de dos técnicos: instalación, conexiones eléctricas e hidráulicas, vacío de líneas de refrigerante, carga, puesta en marcha y ajuste. 1.500-2.500 €. Incluye el certificado RITE de la instalación, obligatorio.
Material auxiliar y control (8-10 %)
Válvulas de tres vías, vaso de expansión, grupo de impulsión, filtros, termostato inteligente, cableado y aislamientos. 1.000-1.500 €. Sin estos componentes, el sistema no funciona o lo hace de forma deficiente. Asegúrate de que aparecen en el presupuesto con el detalle suficiente.
Costes adicionales que conviene contemplar antes de firmar
Más allá de las cuatro partidas centrales, hay seis conceptos que con frecuencia quedan fuera de los presupuestos más agresivos y aparecen como extras durante la obra. Anticípalos para evitar sorpresas. La instalación de suelo radiante nuevo, cuando se opta por esa solución, supone entre 50 y 80 €/m² adicionales: para una vivienda de 150 m², son 7.500-12.000 € extra que no entran en el precio base de la aerotermia. La adaptación del cuadro eléctrico (paso de monofásico a trifásico, ampliación de potencia contratada, instalación de protector de sobretensiones permanente y transitorio) puede sumar 800-2.500 € según la situación de partida. El soporte y antivibración de la unidad exterior (consolas, apoyos, peana de hormigón si va al suelo) ronda los 150-400 €.
La retirada del equipo antiguo es un capítulo que cobra protagonismo en sustituciones de gasóleo: desmontar la caldera, vaciar y retirar el depósito de gasóleo (a veces enterrado), gestionar los residuos en un punto autorizado, todo eso cuesta entre 400 y 1.200 €. El mantenimiento RITE anual es obligatorio por ley en instalaciones de potencia útil superior a 5 kW: ronda los 150-250 € por revisión y suele incluir limpieza de filtros, verificación de presiones y comprobación del circuito hidráulico. Y el certificado de eficiencia energética posterior a la obra, imprescindible para acceder a la deducción del IRPF y a varias ayudas autonómicas, cuesta entre 100 y 300 € según el técnico y la complejidad del informe.
El IVA aplicable es otro factor que conviene revisar. La instalación residencial estándar tributa al 21 %. Si la obra se ejecuta dentro de una rehabilitación de vivienda con presupuesto superior al 25 % del valor de adquisición, puede aplicarse IVA reducido al 10 %. Pregúntale al instalador qué tipo aplicará al presupuesto.
Ayudas, CAEs y subvenciones vigentes en 2026
Aerotermia.com mantiene actualizada la información de ayudas autonómicas en su sección de subvenciones por comunidad autónoma, pero el panorama nacional puede resumirse así.
Certificados de Ahorro Energético (CAEs): el ahorro inmediato. A diferencia de las subvenciones, los CAEs son un mecanismo de mercado regulado por ley que se aplica como descuento directo en factura, sin convocatorias ni esperas. Cuando sustituyes una caldera de gas natural, gasóleo o calefacción eléctrica por aerotermia, el ahorro energético generado se certifica y se monetiza. Los importes orientativos son de 1.800-2.500 € al sustituir gasóleo, 1.200-1.800 € al sustituir gas natural y 800-1.400 € al sustituir calefacción eléctrica directa. Es compatible con cualquier subvención autonómica, con la deducción del IRPF y con las bonificaciones del IBI. Calcula tu descuento con nuestra herramienta específica de CAEs para aerotermia.
Deducción en el IRPF: hasta el 60 % de la inversión. La deducción estatal por obras de mejora de la eficiencia energética en vivienda habitual o en alquiler permite recuperar entre el 20 % y el 60 % de la inversión en la declaración de la renta, según el grado de mejora acreditado por los certificados energéticos previo y posterior. La deducción del 20 % se aplica cuando la mejora reduce la demanda de calefacción y refrigeración en al menos un 7 %, con base máxima de 5.000 € por contribuyente. La del 40 % se aplica cuando se mejora la calificación energética en una letra como mínimo, con base máxima de 7.500 €. La del 60 %, la más ventajosa, se aplica en obras de rehabilitación energética del edificio completo, con base máxima de 5.000 € por año y 15.000 € en cuatro años. Los plazos de obras subvencionables han sido prorrogados en los últimos ejercicios mediante reales decretos-ley sucesivos. Verifica la convocatoria vigente en el momento de la obra y guarda escrupulosamente las facturas y los certificados antes y después.
Bonificación del IBI: descuento municipal anual. Numerosos ayuntamientos ofrecen bonificaciones del 30 al 95 % en el Impuesto sobre Bienes Inmuebles durante 3 a 5 años a las viviendas que instalan sistemas de eficiencia energética como la aerotermia. Madrid, Barcelona, Sevilla, Valencia, Bilbao, Zaragoza, Vitoria y Pamplona tienen ordenanzas específicas. Las cuantías y los plazos varían: revisa la ordenanza fiscal de tu municipio antes de presupuestar.
Ayudas autonómicas vivas. El grueso de los fondos Next Generation gestionados por las comunidades autónomas se asignó entre 2022 y 2024 y muchas convocatorias están agotadas, pero algunos programas siguen vivos con plazos relevantes: en el País Vasco el Ente Vasco de la Energía mantiene una ayuda directa de hasta 3.000 € por instalación (500 €/kW) hasta el 30 de septiembre de 2026 o hasta agotar fondos; en Extremadura el programa autonómico de rehabilitación energética cubre el 50 % del presupuesto con tope de 14.000 € por vivienda hasta el 1 de junio de 2026; en Galicia la convocatoria de renovables térmicas residenciales admite solicitudes hasta el 13 de marzo de 2026 con cuantías de hasta 2.500 € por vivienda; en Andalucía el programa INEA ofrece subvenciones desde 6.000 € sobre instalaciones de mínimo 11.000 €; en Canarias la convocatoria autonómica cierra el 15 de abril de 2026 con hasta 4.000 € por vivienda; y en la Comunidad Valenciana se mantienen ayudas del 40 % con tope de 3.000 € por vivienda.
Combinación de ayudas: el escenario óptimo. Las tres vías (CAEs, IRPF, bonificación IBI) son perfectamente compatibles entre sí, y a su vez compatibles con la mayoría de las ayudas autonómicas. En una sustitución típica de caldera de gasóleo en vivienda de 150 m² con presupuesto bruto de 13.000 €, el escenario realista de ayudas combinadas puede dejar el coste neto en el entorno de 7.500-9.000 €, especialmente si la convocatoria autonómica está vigente. Planifica la secuencia con tu instalador: certificado energético previo antes de iniciar la obra, factura, certificado posterior, solicitud telemática de la subvención autonómica y presentación de la deducción IRPF en la declaración del ejercicio correspondiente.
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Cuánto cuesta no actuar: el coste real de seguir con tu sistema actual
Postergar la decisión tiene un coste medible, y conviene verlo en cifras antes de aplazar el presupuesto otro año. Los cálculos siguientes asumen una vivienda media de 150 m² en zona climática D2 con calefacción de gasóleo, escenario representativo del parque residencial español pendiente de renovar.
Coste anual operativo. Una caldera de gasóleo en una vivienda de 150 m² consume entre 1.500 y 2.500 litros al año. Al precio medio actual del gasóleo de calefacción en España, eso supone una factura energética anual de 2.000-3.300 € solo en combustible, sin contar mantenimiento ni revisiones. La misma vivienda con aerotermia y suelo radiante o radiadores adaptados consume aproximadamente 3.000-4.500 kWh eléctricos anuales para climatización y ACS, lo que supone una factura anual de 600-900 € a tarifa regulada. La diferencia operativa anual está entre 1.400 y 2.400 € a favor de la aerotermia.
Coste oportunidad acumulado. Si pospones la sustitución dos años, esos 1.400-2.400 € anuales se convierten en 2.800-4.800 € de combustible que has gastado pudiendo haberte ahorrado. En cinco años, 7.000-12.000 €. En diez años, 14.000-24.000 €, una cifra superior al precio íntegro de la nueva instalación.
Pérdida de ventana de ayudas. Las deducciones del IRPF y los programas autonómicos dependen de plazos legales que se prorrogan ejercicio a ejercicio, pero no son indefinidos. Si tu obra se ejecuta dentro de la ventana actual, accedes al 20-60 % de deducción y a las ayudas vivas en tu comunidad. Si esperas dos años, no hay garantía de que la convocatoria siga abierta ni de que los plazos sigan siendo los mismos.
Riesgo regulatorio. La normativa europea y nacional avanza hacia la descarbonización progresiva del parque inmobiliario. La directiva europea de eficiencia energética en edificios (revisión EPBD) obliga a los Estados miembros a planificar la salida de los combustibles fósiles en climatización residencial. España ha trasladado esa orientación a su Plan Nacional Integrado de Energía y Clima, y en los últimos ejercicios las nuevas viviendas no pueden instalar calderas exclusivamente fósiles en obra nueva en varios contextos. Los equipos antiguos seguirán funcionando, pero su sustitución cuando fallen será obligatoriamente por una alternativa eficiente, y esa decisión bajo presión de avería suele ser más cara y peor planificada que una sustitución programada.
Revalorización del activo. Una vivienda que pasa de letra E o D a letra B o A en su certificado energético gana entre un 5 y un 10 % de valor de mercado, según los principales informes del sector inmobiliario. En una vivienda valorada en 250.000 €, eso significa 12.500-25.000 € de revalorización, una cifra superior al coste íntegro de la instalación de aerotermia.
Daños colaterales. Las calderas de gasóleo y gas natural antiguas tienen una probabilidad creciente de avería con el paso de los años. Una avería del compresor, del quemador o del intercambiador en plena temporada de invierno suele resolverse de urgencia, con sobrecoste, sin tiempo para comparar presupuestos y con la presión añadida de tener calefacción inmediata. Anticipar la sustitución te permite elegir, comparar, negociar y aprovechar al máximo las ayudas vigentes.
Cómo pedir un presupuesto comparable
Para que las ofertas que recibas sean realmente comparables y puedas tomar una decisión informada, exige que cada presupuesto incluya estos ocho elementos como mínimo:
Marca y modelo concretos del equipo principal (no "una bomba de calor de 11 kW"), con potencia térmica nominal en frío y en calor, SCOP y refrigerante (R-32 o R-290).
Potencia exacta y dimensionamiento justificado por un cálculo de cargas térmicas ajustado a tu vivienda (no a una regla rápida por m²).
Tipo y capacidad del depósito de ACS y del depósito de inercia, con litros y aislamiento.
Sistema de emisión que se incluye o queda fuera del presupuesto (radiadores actuales aprovechados, radiadores nuevos de baja temperatura, suelo radiante existente o de obra, fancoils).
Trabajos eléctricos detallados: ampliación de potencia contratada si aplica, paso a trifásica si aplica, protector de sobretensiones, cuadro auxiliar.
Ubicación de la unidad exterior y trabajos asociados: bases antivibración, soporte mural, distancia de tuberías de refrigerante, paso por fachada o patio.
Mano de obra, plazo y certificados: días de instalación, número de operarios, certificado RITE de la instalación, certificado de eficiencia energética posterior si lo gestiona el instalador.
Garantías: del equipo (mínimo 2 años legal, idealmente 5 a 7 años de extensión) y de la instalación (mínimo 2 años por responsabilidad del instalador).
Solicita al menos tres presupuestos y rechaza cualquiera que se elabore sin haber visitado la vivienda. Ningún profesional serio puede dimensionar una bomba de calor sin ver el espacio, el sistema actual y la ubicación posible de la unidad exterior. Encuentra instaladores cualificados y verificados en tu provincia en nuestro directorio de instaladores de aerotermia.
Señales de alerta en un presupuesto de aerotermia
Los siete patrones siguientes son las banderas rojas más frecuentes en presupuestos problemáticos. Cualquiera de ellos justifica pedir aclaraciones por escrito; dos o más juntos son razón suficiente para descartar la oferta.
Encontrar conceptos genéricos del tipo "bomba de calor de 11 kW" sin marca ni modelo es la primera señal: te impide verificar la calidad real del equipo y comparar precios de mercado. Recibir un precio cerrado sin que el instalador haya visitado la vivienda es la segunda: nadie puede dimensionar correctamente sin ver in situ. La ausencia de cálculo de cargas térmicas o de un mínimo justificante del dimensionamiento elegido es la tercera: implica que la potencia se ha estimado por una regla rápida y que probablemente o sobra o falta. Que no se entregue ficha técnica del equipo principal con SCOP y consumos auditados es la cuarta: las marcas serias publican esos datos sin reservas.
Un anticipo superior al 30 % del presupuesto antes de iniciar la obra es la quinta señal: lo razonable es 30-40 % al firmar, 30-40 % al inicio de la obra y el resto al finalizar y emitir certificados. Una garantía de instalación inferior a dos años es la sexta: por ley el instalador responde dos años de su trabajo, y si te la quieren reducir es una declaración de poca confianza en su propio servicio. Y la séptima, especialmente importante para tu fiscalidad: que el instalador no asuma o no contemple la emisión del certificado de eficiencia energética posterior obligatorio para acceder a las deducciones del IRPF y a las ayudas autonómicas. Sin ese certificado, perderás miles de euros en deducciones legalmente accesibles.
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Ejemplo real: presupuesto bueno frente a presupuesto engañoso
Para terminar de aterrizar lo anterior, este es un caso reconstruido a partir de presupuestos reales recibidos por una familia para sustituir su caldera de gasóleo en una vivienda unifamiliar de 150 m² en la provincia de Valladolid.
Presupuesto A — 8.900 €. El concepto es único: "Instalación llave en mano de aerotermia para vivienda con calefacción y ACS, equipo de 11 kW, garantía 1 año". Sin desglose, sin marca, sin ficha técnica. La empresa no visitó la vivienda y elaboró el precio con una llamada telefónica de quince minutos. El anticipo solicitado fue del 50 %. La garantía ofrecida era de un año en equipo y un año en instalación. No incluía la retirada del depósito de gasóleo enterrado del jardín ni la gestión de la deducción del IRPF.
Presupuesto B — 12.400 €. El concepto desglosa cinco partidas: bomba de calor Daikin Altherma 3 H MT de 11 kW (refrigerante R-32, SCOP 4,1) por 7.400 €; depósito ACS de 260 litros y depósito de inercia de 100 litros por 1.900 €; mano de obra y puesta en marcha por 1.700 €; valvulería, vaso de expansión, grupo de impulsión y termostato inteligente por 1.000 €; retirada de caldera de gasóleo y depósito enterrado, gestión de residuos y emisión del certificado de eficiencia energética posterior por 400 €. Anticipo del 30 % al firmar, 40 % al inicio de obra, 30 % al finalizar con certificados. Garantía de 5 años en equipo y 2 años en instalación.
La diferencia entre ambos presupuestos es de 3.500 €, pero al cabo de cinco años el balance se invierte. El presupuesto A acabó costando 1.200 € más en la retirada del depósito de gasóleo (no incluido), 800 € adicionales por una placa electrónica fallida en el segundo año (sin garantía válida más allá del primero) y 1.800 € de deducción IRPF perdida por no disponer del certificado posterior obligatorio. El coste real del presupuesto barato fue 12.700 €, prácticamente el del presupuesto B. La diferencia es que el presupuesto B llegó a ese precio con todas las garantías y sin sustos.
Comparar presupuestos solo por el precio total final, sin desglose, es comparar peras con manzanas. La transparencia del presupuesto es, en sí misma, una característica del producto que estás comprando.
Preguntas frecuentes sobre el precio de la aerotermia
Entre 6.500 € y 9.500 € en una sustitución de caldera con calefacción y ACS, manteniendo radiadores existentes. Si añades refrigeración por fancoils, suma 1.500-2.500 €. Si en el edificio hay restricciones para ubicar la unidad exterior, puede haber sobrecostes adicionales por consolas reforzadas o canalizaciones específicas.
En vivienda nueva o reforma integral, instalar suelo radiante por agua añade 50-80 €/m² al precio de la aerotermia. Para una casa de 150 m², la inversión total con suelo radiante de obra ronda los 17.000-22.000 €. La eficiencia operativa compensa la inversión adicional: el SCOP del sistema con suelo radiante puede superar 4,5 frente al 2,8-3,5 de un sistema con radiadores convencionales.
Depende del escenario. La caldera de condensación de gas natural moderna (rendimiento 105-108 %) tiene coste de instalación más bajo (3.000-5.000 €) y precios de gas relativamente estables; sigue siendo competitiva en pisos pequeños sin demanda de refrigeración y con suministro de gas natural ya contratado. La aerotermia gana claramente cuando el sistema actual es gasóleo o eléctrico, cuando se busca también refrigeración, cuando se quiere maximizar la calificación energética y cuando hay demanda térmica significativa. Para gas natural en piso pequeño, la decisión es más matizada y conviene comparar con calculadoras serias.
Frente a calefacción eléctrica directa, hasta un 70-75 % de ahorro anual. Frente a gasóleo, 50-65 % anual. Frente a gas natural, 30-50 % anual según precio relativo de la electricidad y SCOP del sistema. Los ahorros mayores se dan en climas templados con buen aislamiento y sistemas de baja temperatura.
Tres a cinco días de trabajo de dos técnicos para una sustitución estándar en vivienda residencial. Si se incluye instalación de suelo radiante nuevo, puede extenderse a dos o tres semanas según la superficie. La puesta en marcha definitiva, con vacío y carga de líneas, ajuste de la curva de calefacción y entrega de certificados, ocupa el último día.
Sí, especialmente si los radiadores son de aluminio o acero modernos y están sobredimensionados respecto a la demanda térmica. Para que el sistema rinda bien, el agua debe impulsarse a temperaturas moderadas (45-55 °C); si tu instalación actual exige 70 °C para calentar la vivienda, conviene plantearse cambiar a radiadores de baja temperatura o, idealmente, a suelo radiante para aprovechar al máximo la eficiencia.
Una bomba de calor específica para climatización del vaso de una piscina particular de 30-60 m³ cuesta entre 4.500 € y 9.500 € instalada. La elección del equipo depende del volumen de agua, de la temperatura objetivo (24-28 °C habitual en piscinas privadas) y de si la piscina es exterior estacional o interior climatizada todo el año.
En sector terciario y aplicaciones industriales, el precio se calcula en €/kW térmico instalado: 800-1.200 €/kW para potencias de 30-100 kW en gama media, hasta 1.500-1.800 €/kW para aplicaciones de alta temperatura (procesos industriales por encima de 65 °C). Las ayudas Next Generation para empresas elevan la cuantía base a 650 €/kW con techo de 3.900 € por instalación.
No hay una respuesta única: depende de tu zona climática, del tipo de instalación y de la disponibilidad local de servicio técnico oficial. Las marcas con mayor implantación y red de servicio en España son Daikin, Mitsubishi Electric, Panasonic, Saunier Duval, Vaillant, LG, Bosch, Baxi, Ariston, Haier, Hitachi, Fujitsu, Ferroli y Hisense. En nuestra sección de marcas de aerotermia encontrarás fichas técnicas detalladas de cada fabricante con precios orientativos por modelo y características diferenciales.
Frente a gasóleo, 4-6 años. Frente a calefacción eléctrica directa, 5-7 años. Frente a gas natural, 8-12 años. La amortización mejora significativamente cuando se aplican CAEs, deducción del IRPF y subvenciones autonómicas combinadas, pudiendo bajar a la mitad en algunos escenarios.
El IVA general aplicable es del 21 %. Si la obra forma parte de una rehabilitación de vivienda con presupuesto superior al 25 % del valor de adquisición, puede aplicarse IVA reducido al 10 %. Consulta con tu instalador cuál corresponde a tu proyecto concreto.
No es legal en España. La instalación de equipos de climatización con gases fluorados, el manejo de circuitos hidráulicos a presión y la conexión eléctrica requieren un instalador habilitado RITE con certificación específica para gases fluorados. Sin esa habilitación no se pueden emitir los certificados RITE y de eficiencia energética obligatorios para legalizar la instalación, contratar el seguro del hogar con cobertura sobre el equipo y acceder a las deducciones fiscales y ayudas. El intento de instalación particular casi siempre acaba siendo más caro a corto plazo.
> Esta guía ha sido elaborada por el equipo editorial de Aerotermia.com con datos verificados a partir de fuentes oficiales (BOE, IDAE, comunidades autónomas), marketplaces de presupuestos cerrados, fabricantes oficiales con servicio técnico en España y proyectos publicados por instaladores cualificados. Los precios son orientativos y no constituyen una oferta comercial vinculante. Las ayudas y deducciones citadas están sujetas a las convocatorias y plazos vigentes en el momento de la obra.
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